 |
|
|
|
|
Untitled Document
|
|
Cuando las legislativas se vuelven un karma para el oficialismo |
|
|
|
Desde 1983, en contadas oportunidades el Gobierno de turno logró conseguir buenos resultados. Raúl Alfonsín lo sufrió ante el renovado peronismo en 1987, al igual que Carlos Menem en 1997 a manos del Frepaso y Fernando de la Rúa en 2001 frente al Justicialismo
|
|
El caudillo riojano pasó con éxito la legislativa de 1993, consiguiendo incluso negociar la reforma constitucional del año siguiente, que le sirvió para ser reelecto en 1995.
Sin embargo, el desgaste de la gestión menemista quedó de manifesto en las legislativas de 1997, cuando la frepasista Graciela Fernández Meijide derrotó a Hilda González "Chiche" Duhalde en la provincia de Buenos Aires.
El resultado favorable en el resto del país, le dio impulso a la UCR y el Frepaso para conformar la Alianza que llevó al poder a Fernando de la Rúa y "Chacho" Alvarez.
El gobierno aliancista aplicó un fuerte ajuste, perdió el rumbo de la economía y se terminó resquebrajando, lo que terminó provocando una aplastante derrota en las legislativas 2001. Ese año sería catastrófico y el Presidente tuvo que renunciar, envuelto en un clima de caos social.
Previamente, el peronismo salió fortificado de esos comicios al imponerse en 18 de los 24 distritos del país. La siguiente elección presidencial fue una "interna" entre dos peronistas, Carlos Menem y Néstor Kirchner, que terminó llevando al sillón de Rivadavia a este último, luego de que el riojano se niegue a presentarse en segunda vuelta.
Infobae.com
|
|
| |
|
Nicolás Gilardi (Infobae.com)
Desde la restauración democrática en 1983, en pocas oportunidades el partido gobernante logró conseguir un resultado alentador en las comicios legislativos o de "medio tiempo".
Por este motivo, las elecciones de mañana serán una dura prueba para el kirchnerismo de cara al 2011, cuando se produzcan las presidenciales.
El primero en recibir un "urnazo" fue Alfonsín en 1987, cuando llevaba cuatro años de gestión. Fue un año muy difícil para el gobierno radical, con atentados y bombas en locales partidarios, el primer levantamiento "carapintada" y la profanación de la tumba del General Juan Domingo Perón.
El peronismo ganó las bonaerenses de la mano de la "renovación" de Antonio Cafiero, logrando auyentar definitivamente los fantasmas que se reflejaron en el cierre de campaña de 1983, cuando Herminio Iglesias "quemó el cajón".
El resultado adverso en otras provincias que habían sido de la UCR en el ´83 terminó de sepultar las aspiraciones de Alfonsín, cuyo candidato, Eduardo Angeloz, sería derrotado por Menem en las presidenciales del ´89.
|
|
|
|
|
|
|
|
|